ASPECTO HUMANO, INDIVIDUAL
- Manifiesta su creatividad y originalidad en la realización de todas sus actividades.
- Manifiesta su autonomía por la seguridad en sí mismo, por su autocontrol, por la práctica de los valores cristiano, por la aceptación consciente de las normas y la observancia de las mismas.
- Se acepta a sí mismo, es realista ante las circunstancias de la vida, desarrolla su capacidad de admiración y expresión para crear un clima de alegría y dinamismo.
- Aprende a elegir y a decidir en un marco de responsabilidad.
- Reconoce que en sus actos debe haber sencillez, amistad, sinceridad y respeto.
- Trata de adquirir una buena educación y mantiene actitudes de servicio, amabilidad y cortesía.
- Asume su superación académica con responsabilidad y espíritu de servicio.
- Acepta y respeta a los demás, colabora en bien de los que le rodean.
- Emplea el diálogo para un mejor entendimiento con los demás.
- Adquiere una formación para la justicia, la solidaridad, la paz, el respeto, el amor y la tolerancia.
- Participa con alegría en la integración de su ambiente familiar, escolar, social y eclesial y en la superación de su comunidad; colabora en las actividades de equipo, con responsabilidad de espíritu de servicio y compañerismo
ASPECTO TRASCENDENTE
- Como persona íntegra, logra coherencia entre la propia vida y los valores religiosos.
- Se responsabiliza en el crecimiento de su propia fe, y en la medida de sus posibilidades, de la fe de los demás.
- Participa en la construcción de la nueva civilización del amor y proyecta su formación cristiana en la Iglesia y en la sociedad.
- Reafirma el compromiso que tiene con su Creador, mediante el conocimiento de la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia.


